En 2024, la economía informal participó con 25.4% del PIB nacional, de acuerdo con la Medición de la Economía Informal 2024 del INEGI. Esta proporción refleja una estructura profundamente arraigada que desafía a las políticas públicas y limita el acceso a protección social para una parte importante de la población ocupada.
Entender qué es la economía informal, por qué persiste y cómo se manifiesta en la vida cotidiana de millones de mexicanos es indispensable para cualquier análisis serio del mercado laboral nacional. Este artículo examina sus fundamentos conceptuales, sus causas estructurales y ejemplos representativos del fenómeno en México.
¿Qué es la Economía Informal?
La economía informal agrupa el conjunto de actividades productivas que operan al margen del marco regulatorio del Estado: sin registro fiscal, sin acceso a seguridad social y sin las obligaciones que implica la formalidad jurídica. No se trata de actividades ilegales por definición; la mayoría son perfectamente lícitas, como vender alimentos en la calle o prestar servicios de plomería por cuenta propia. Lo que las distingue es la ausencia de reconocimiento institucional.
El INEGI la define a partir de dos grandes componentes. El primero es el sector informal (SI), formado por micronegocios sin personalidad jurídica que operan desde el hogar del propio dueño. El segundo son las otras modalidades de la informalidad (OMI), que incluyen a trabajadores que laboran para empresas formalmente constituidas pero sin acceso a seguridad social ni prestaciones: vacaciones pagadas, aguinaldo o liquidación por despido.
Diferencia entre sector informal e informalidad laboral
Aunque los términos se usan de manera intercambiable en el lenguaje cotidiano, técnicamente difieren. La informalidad laboral es más amplia: mide a las personas ocupadas que trabajan sin el vínculo laboral formal correspondiente, incluso si la empresa está registrada. En mayo de 2026, la tasa de informalidad laboral se ubicó en 55.2%, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del INEGI. Esto muestra la magnitud del reto de ampliar el acceso a protección social a través del empleo.
Dimensión de la economía informal en México
Los datos preliminares de la Medición de la Economía Informal 2024 del INEGI indican que la economía informal aportó 25.4% del PIB nacional en valores corrientes, frente a 24.7% en 2023.
La participación relativa puede cambiar por múltiples factores, entre ellos la composición sectorial, la creación de empleo formal, la productividad y las condiciones de los micronegocios. Por eso conviene interpretar las series completas y no un solo dato aislado.
| Indicador | 2023 | 2024 |
|---|---|---|
| Participación en el PIB | 24.7% | 25.4% |
| Contribución del sector informal (SI) | 13.7% | 14.5% |
| Otras modalidades de informalidad (OMI) | 11.0% | 10.9% |
| Tasa de informalidad laboral | Consultar ENOE | Consultar ENOE |
Fuente: INEGI, Medición de la Economía Informal 2024 (resultados preliminares).
Dentro del sector informal, actividades como el comercio al menudeo y la construcción tienen un peso relevante. La composición puede consultarse en los tabulados y reportes del INEGI.
Distribución regional: quiénes lideran la informalidad
La geografía de la informalidad laboral en México es desigual. Las tasas suelen ser mayores en entidades con alta dispersión poblacional, menor cobertura de empleo formal o menor acceso a servicios, y menores en regiones más integradas a cadenas de manufactura y empresas formalmente constituidas. Las cifras por entidad deben consultarse en las publicaciones vigentes de la ENOE.
Principales Causas de Este Modelo
Sería un error reducir la informalidad a una sola explicación. se trata de un fenómeno multifactorial, donde intervienen tanto restricciones del entorno institucional como decisiones individuales racionales frente a costos y beneficios.
La Universidad de Monterrey identifica entre las causas principales la dificultad para abrir un negocio formal, el exceso de regulaciones, la complejidad del sistema impositivo y las diferencias en escolaridad. A estas se suman factores estructurales que van más allá de la voluntad individual.
Las causas más documentadas incluyen:
- Costos de formalización elevados: registrarse ante el SAT, el IMSS y los municipios implica tiempo, dinero y conocimientos que muchos microempresarios no poseen. Los trámites burocráticos pueden tardar semanas y representan un costo de oportunidad significativo.
- Costos y complejidad del empleo formal: cuotas, obligaciones administrativas y falta de asesoría pueden dificultar la contratación formal, especialmente para micro y pequeñas empresas.
- Insuficiencia de oportunidades formales: cuando la economía formal no genera suficientes empleos de calidad, el sector informal funciona como una válvula de escape.
- Exclusión voluntaria: en algunos casos, la informalidad es una opción deliberada. Hay quienes valoran la flexibilidad horaria, la autonomía y la ausencia de controles fiscales por encima de las prestaciones de la formalidad.
El papel de la escolaridad y la capacitación
La evidencia empírica es consistente: a mayor nivel educativo, menor probabilidad de estar empleado en condiciones informales. La población con educación secundaria incompleta enfrenta barreras prácticamente infranqueables para acceder al mercado formal, que demanda competencias técnicas, capacidad para gestionar documentos y habilidades digitales que no siempre se adquieren en los niveles básicos del sistema educativo.
Este vínculo crea un círculo vicioso: quienes trabajan en la informalidad tienen menos acceso a capacitación continua, lo que reduce sus posibilidades de moverse al sector formal a lo largo de su vida laboral.
Factores regulatorios y carga impositiva
Desde una perspectiva institucional, la informalidad puede interpretarse como la respuesta racional de los agentes económicos ante un marco regulatorio que perciben como oneroso o inasequible. Como señala la literatura especializada, muchas empresas informales mantienen deliberadamente su tamaño pequeño para evitar el radar de las autoridades, lo que las condena a una productividad subóptima y al acceso restringido al crédito formal.
Los cambios regulatorios pueden afectar los costos y la operación de los micronegocios. Su efecto sobre la formalidad depende de la manera en que se implementen, de los incentivos disponibles y de la capacidad de las empresas para adaptarse.
Ejemplos de este modelo en México
Este Modelo no es un fenómeno abstracto. Se materializa en las calles, los hogares y los mercados de cada ciudad y municipio del país. Algunos ejemplos ampliamente extendidos:
- Comercio ambulante: vendedores de tacos, frituras, ropa o electrónicos en tianguis y esquinas sin registro fiscal ni local fijo.
- Micronegocios de abarrotes o fondas familiares: operan desde el domicilio de sus propietarios, sin contabilidad formal y sin empleados inscritos al IMSS.
- Trabajadores domésticos no registrados: millones de personas que realizan labores de limpieza, cocina o cuidado de niños y adultos mayores sin contrato ni seguridad social.
- Construcción informal: albañiles y maestros de obra contratados para obras particulares sin ningún tipo de prestación laboral.
- Transporte no concesionado: mototaxis y vehículos particulares que operan como taxis sin permiso en zonas periurbanas y rurales.
- Profesionales independientes informales: diseñadores, programadores, contadores o abogados que prestan servicios sin emitir facturas y sin declarar sus ingresos.
- Plataformas digitales en zona gris: aunque algunas han avanzado en la formalización, numerosos repartidores y prestadores de servicios por aplicación operan en condiciones que el propio INEGI clasifica como informales.
Estos ejemplos son tan variados como los perfiles de quienes los protagonizan: desde trabajadores que no encuentran empleo formal hasta profesionistas que eligen facturar por debajo de sus ingresos reales.
Consecuencias Económicas y Sociales
La informalidad tiene costos reales, distribuidos de forma asimétrica entre el Estado, los trabajadores y la sociedad en su conjunto.
Para los trabajadores, la consecuencia más inmediata es la vulnerabilidad: sin acceso a seguro médico, pensión o seguro de desempleo, una enfermedad o un accidente puede devastar la economía familiar. Las prestaciones de que gozan los empleados formales —vacaciones pagadas, aguinaldo, liquidación— son derechos que los trabajadores informales sencillamente no ejercen, no por elección, sino por exclusión estructural.
La productividad agregada de la economía también se resiente. Las unidades productivas informales son, en promedio, más pequeñas, menos capitalizadas y con menor acceso a tecnología. Este déficit de productividad arrastra hacia abajo el crecimiento potencial del país.
Impacto sobre la recaudación fiscal
La informalidad puede reducir la base de contribuciones y complicar la recaudación de impuestos y cuotas de seguridad social. Cuando una parte considerable de la actividad económica opera fuera de los registros formales, se limita la capacidad de financiar servicios públicos y de ampliar la protección social.
Este Modelo y la Desigualdad de Oportunidades
El Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY) ha documentado con detalle cómo la informalidad opera como un obstáculo a la movilidad social en México. Quienes nacen en hogares donde los padres trabajan en la informalidad tienen más probabilidad de reproducir ese patrón. La precariedad heredada no se interrumpe fácilmente: empleo informal, baja productividad, menor ingreso, menor inversión en la educación de los hijos y, nuevamente, empleo informal.
Este círculo vicioso se alimenta también de las disparidades regionales. En las entidades con mayor informalidad, la falta de acceso a empleo formal y a servicios puede hacer que registrar un negocio o cotizar a la seguridad social se perciba como lejano o poco viable. Reducir esa brecha requiere soluciones adaptadas al contexto local.
La informalidad no es un fenómeno exclusivo de México ni de América Latina. Su magnitud y sus causas varían por país, sector productivo, territorio y sistema de protección social.
Políticas para Reducir Este Modelo
No existe una solución única para un problema de esta complejidad. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) recomienda un enfoque tripartito —gobierno, empleadores y trabajadores— que combine incentivos para la formalización con la reducción de barreras administrativas.
Entre las medidas con mayor respaldo empírico se encuentran:
- Simplificación de trámites de registro: reducir el tiempo y el costo de constituir un negocio legalmente.
- Esquemas tributarios simplificados: regímenes como el RESICO (Régimen Simplificado de Confianza), implementado en México, buscan facilitar el cumplimiento fiscal de pequeños contribuyentes.
- Acceso a servicios financieros formales: el crédito y el ahorro a través de instituciones reguladas son incentivos poderosos para que los microempresarios den el paso hacia la formalidad.
- Expansión de la cobertura de salud universal: cuando los trabajadores pueden acceder al sistema de salud sin depender de estar inscritos al IMSS, el costo de oportunidad de la informalidad disminuye.
- Programas de capacitación técnica: elevar el capital humano de los trabajadores informales amplía sus opciones en el mercado laboral formal.
Los datos disponibles sugieren que las políticas más efectivas son las que atacan simultáneamente varios frentes, en lugar de enfocarse en medidas aisladas como el desalojo de comerciantes ambulantes, que desplazan el problema sin resolverlo.
Preguntas Frecuentes sobre Este Modelo en México
¿Cuál es la diferencia entre este modelo e ilegal? Este Modelo agrupa actividades productivas lícitas que no están registradas ante las autoridades. La economía ilegal, en cambio, comprende actividades prohibidas por la ley, como el tráfico de drogas o la piratería. Un taquero sin registro fiscal es informal; quien vende mercancía robada opera en la ilegalidad. La distinción es relevante porque las políticas para atender cada fenómeno son distintas.
¿Por qué persiste la economía informal en México? La informalidad persiste por una combinación de barreras administrativas, costos de formalización, falta de oportunidades formales, baja productividad y necesidades inmediatas de ingreso. La importancia de cada factor cambia según la región, el sector y el tipo de actividad.
¿Un trabajador de plataformas digitales forma parte de Este Modelo? Depende de su situación específica. Si el trabajador no está dado de alta en el IMSS, no emite facturas y no declara sus ingresos, el INEGI lo clasifica dentro de la informalidad laboral, aunque trabaje para una empresa tecnológica formalmente constituida. Esta categoría se conoce como «otras modalidades de la informalidad» (OMI).
¿Este Modelo tiene algún beneficio para el país? Actúa como un mecanismo de absorción cuando el sector formal no genera suficiente empleo, evitando que el desempleo abierto escale. También satisface demanda de bienes y servicios a precios accesibles. Sin embargo, estos beneficios son de corto plazo y no compensan los costos estructurales: menor productividad, menor recaudación y mayor desigualdad.
¿Dónde consultar la informalidad laboral por entidad? El INEGI publica indicadores de ocupación e informalidad laboral por entidad federativa mediante la ENOE. Para comparar estados, consulta la edición más reciente y verifica el periodo de referencia, ya que las tasas pueden variar entre mediciones.
Reflexión Final
La participación de la economía informal en el PIB muestra que una parte importante de la actividad y del empleo opera con protección limitada. Detrás de esa proporción hay personas que trabajan sin una cobertura suficiente de seguridad social y negocios con acceso restringido a financiamiento, capacitación y apoyo técnico.
Reducir la informalidad requiere algo más que campañas de concientización o reformas tributarias aisladas. Exige atacar simultáneamente la baja escolaridad, los costos excesivos de la formalización y la insuficiencia del crecimiento económico formal. Mientras esas condiciones no cambien, el sector informal seguirá siendo, para millones de mexicanos, no una elección sino la única alternativa disponible.
Si este panorama te interesa desde una perspectiva de política pública, economía laboral o desarrollo empresarial, profundiza en los datos del INEGI y revisa las propuestas de organismos como la OIT, que llevan años documentando experiencias exitosas de transición hacia la formalidad en distintos países.

